En esta ocasión seré uno más de los que dediquen sus líneas a lo ocurrido en San Salvador Atenco, ahora a las luces de los reclamos por el excesivo uso de la violencia policiaca que incluso han llegado a demandas por violación a varias de las mujeres arrestadas en los incidentes.
Recién sucedidos los hechos, una muy buena parte de la percepción social fue de aprobación por el uso de la fuerza pública para ponerles un alto a los engendros sociales macheteros. Grupúsculos violentos que no respetan el más elemental de los órdenes públicos, que se creen con derechos a secuestrar, tomar edificios públicos, bloquear vías de comunicación etc. sin la mínima justificación coherente.