EL AÑO DEL PELIGRO – Eduardo Higuera

Los populistas, de derechas o de izquierdas, ofrecen soluciones falsas a problemas reales.

Michael Ignatieff

 

El año que acaba de iniciar marcará de forma definitiva el futuro de la democracia mexicana.

Tras la larga transicióndel siglo XX que nos llevó de una dictadura de partido hegemónico a una -imperfecta y cuestionada pero institucionalmente confiable- democracia electoral, los últimos tres años hemos atestiguado cómo el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador y sus partidarios han atacado como nunca a las autoridades electorales, en particular al INE.

Ante los vociferantes que, por interés o consigna, tratarán de descalificar esta afirmación, y por un ejercicio de memoria mínimo, se impone hacer un pequeño recuento de hechos.

Esta revisión, incompleto y en desarrollo, muestra la clara intención de eliminar el marco institucional actual o de, al perder la opción de una mayoría calificada que garantice los cambios constitucionales que busca el obradorismo, someterlo a la voluntad del ejecutivo y MORENA, reinstaurando la hegemonía de un solo partido a través de la simulación electoral. Neopriismo guinda, en pocas palabras.

Este es el recuento mínimo:

  • Estrangulamiento presupuestal.- Si revisamos los datos se puede ver que, conforme avanza el sexenio esta estrategia de sometimiento ha ido aumentado y aunque no es exclusiva de este gobierno, si la cruzamos con las campañas de ataques políticos y mediáticos es evidente su intención. Así pues, se redujeron en 2018 un total de 800 millones de pesos. 2019, fue de 950 millones, el siguiente año se incrementó a 1,071 millones y en 2021, se ubicó en 870. Sin embargo, en 2022 se recortó 4,913 millones de pesos, algo inédito y que contradice la obligación del gobierno de garantizar los recursos para el buen funcionamiento de la institucionalidad democrática de nuestro país.

 

  • Ariete caudillista.- Si antes el actual presidente hablaba de reformas electorales con dedicatoria y “en su contra” ahora, desde un Palacio Nacional transformado en foro personal, no tiene empacho en querer refundar el sistema electoral que, en gran medida, se conformó gracias a sus protestas y denuncias nunca demostradas de fraudes y chapuzas. Desde su atril lanza cuestionamientos a los ingresos, exhibe una dolosa ignorancia de la historia electoral, hasta acusarlos pro hacer cumplir la ley, como en el caso Salgado Macedonio. Uno de los temas recurrentes del presidente ha sido golpear al INE y generar una visibilidad negativa del organismo que organiza las elecciones, el cual ha sido reconocido a nivel mundial por su labor a lo largo de los años, algo que no conviene al caudillo macuspano.

 

  • Olvido de la historia.- De forma explícita o implícita, el presidente, los legisladores y funcionarios emanados del PRI guinda y su coro de porristas, han dejado clara su visión de que la democracia en México no existía hasta 2018. Si bien es cierto que la dilatada transición democrática de nuestro país incluye cambio de partidos gobernantes en estados y municipios, así como del balance de poder en el legislativo, casi cada tres años en ejercicios de ductilidad del voto muy interesantes, estos son olvidados por no servir al discurso de la transformación única y verdadera. Del mismo modo se olvida que, desde el 2000, se han dado, gracias al sistema electoral, tres cambios partidistas al momento de elegir el presidente, incluyendo a Andrés Manuel López Obrador. La historia oficial obradorista solo habla de los fraudes, no de los avances ciudadanos, y por lo tanto es mejor desecharla para sustituirla por la narrativa del INE neoliberal y conservador.

 

  • Amenazas de muerte.- Ya mencionamos el pulso que se vivió entre el gobierno federal, su apéndice partidista y el INE en el caso Salgado Macedonio. Lo que no debemos olvidar es que uno de los puntos más oscuros de esa batalla fue cuando el aspirante a gobernar Guerrero incitó a la turba para hacerle una visita a los consejeros que no lo apoyaban, mientras subía un ataúd de cartón a su templete. ¿Hace falta explicar?

 

  • Intimidación legislativa.- Casi desde el inicio del sexenio se ha mantenido una presión constante desde el poder legislativo, dominado por el morenismo. A la asfixia presupuestal se suma la solicitud constante de juicios políticos contra sus consejeros, particularmente Córdova y Murayama; la actitud permanente de acusación de fraudes nunca comprobados por no ceder a los caprichos del presidente y su partido, así como la exigencia de realizar actividades -como la consulta de revocación de mandato- quitando la suficiencia presupuestal para realizarlas y amenazando con desaparecerlo a través de una reforma constitucional de gran calado que transforme nuestro sistema electoral, para devolverlo parte del gobierno, justo como era en la época del priismo clásico en el siglo XX  y la presidencia imperial.

 

  • Consultas gansito vs. Constitucionales.- Esta estrategia se usó desde el inicio del sexenio y, por medio de la mañanera, se ha mantenido como una opción para presionar y desgastar al INE ante el público de la misma. Ante los pésimos resultados en certeza y seguridad que dio la consulta para la cancelación del NAICM, el actual gobierno buscó dar fuerza y credibilidad a sus consultas obligando a que el sistema institucional-electoral las organizara. No sin antes manipular las preguntas y acusando de sabotaje al INE. La manzana envenenada fue quitarle los recursos (desde entonces) para realizar la llamada “consulta de juicio a expresidentes”, para luego acusar de boicot y de un sesgo partidista a los consejeros, transfiriendo de forma descarada la responsabilidad de la falta de recursos del partido dominante al órgano electoral, y culpándole de despilfarro y lujos excesivos. Ahora se dice, de nuevo, que si el INE no la organiza, la revocación de mandato la realizara el pueblo bueno, ese que usa la leyenda “siervos dela nación” en sus chalecos guinda.

 

  • Quinta columna en el INE.– El Consejo General del Instituto Nacional Electoral es un organismo que, desde hace años, se encuentra dividido entre aquellos que tratan de seguir el mandato de la ley y los que buscan acomodarse, de acuerdo con el balance de poder en cada coyuntura. Actualmente hay, al menos 4 consejeras y consejeros que buscan congraciarse con el gobierno obradorista, minando la fuerza de las decisiones que se toman y presentado propuestas o declaraciones muy convenientes para el equipo guinda. No es que esto sea un fenómeno nuevo, pero nunca habían sido tan claro. Esto mina la independencia y autonomía del INE, arriesgando las elecciones y consultas futuras, a cambio de congraciarse, tratar de ser tomad@s en cuenta para ser presidentes tras la salida de Córdova o, simplemente, mostrar que a pesar de caer de la gracia ´residencial aún se es útil a la causa.

 

Tras ver este recuento solo queda afirmar que el INE se encuentra bajo ataque permanente y feroz. La democracia electoral está bajo ataque. El resultado es incierto y peligroso. Las opciones son la regresión autoritaria o la resistencia, ninguna de las cuales será una opción de fácil manejo para los mexicanos.

Por esta razón el 2022 será el año del peligro, en el que podemos perder la democracia electoral que costó décadas, a un gran precio humano, ante la falacia neopriista que busca retomar los viejos caminos de la política. N poder dejar atrás el México que hace éramos 50 años, significa perder libertades y derechos para fortalecer a un solo actor político.

  • @HIgueraB
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