Factores de gobernabilidad en suspenso

Eduardo Higuera

El Poder Legislativo es el principal medidor de la democracia, pues mediante la técnica de la representación se identifica con el pueblo, actúa en su nombre, sirve de freno al poder, orienta la gestión política y legisla.

Efrén Chávez Hernández

 

Actualmente dos de las instituciones de la república que más efectos tienen sobre la gobernabilidad de nuestro país se encuentran altamente paralizadas: el poder legislativo y el Instituto Nacional Electoral, el segundo en consecuencia de la parálisis del primero.

El Congreso de la Unión decidió, con motivo de la pandemia de COVID-19, detener sus sesiones plenarias, dejando de lado muchos temas importantes y urgentes que se encontraban en proceso de trabajo pendientes.

Y aunque ya inició el período de sesiones de la comisión permanente, en lugar de dedicarse a asegurar que se completen procesos esenciales para la continuidad democrática como la designación de los consejeros del INE, se refirió elegir el despliegue de grilla y atacar al pasado, al establecer como uno de los primeros temas a discutir si se puede tipificar como traición a la patria el conocimiento que el Felipe Calderón tuvo del operativo estadounidense “rápidos y furiosos”.

En pocas palabras, se privilegia en la comisión permanente la agenda mercadológica/política sobre la agenda de la gobernabilidad. Es evidente el interés por la reelección del próximo año.

No es exageración decir que esto ha provocado que la segunda institución de la que hablamos, el INE, se encuentra incompleto y con un funcionamiento forzad desde el 4 de abril, fecha en que cuatro consejer@s   terminaron sus encargos. Lo anterior redujo de 11 a 7 aquellos que tienen derecho de voto en la mesa del órgano superior de dirección de la institución responsable de organizar las elecciones en México.

La actitud laxa y poco responsable por parte del legislativo ante una de las principales responsabilidades que tienen, asegurar con sus acciones la continuidad democrática y la constitucionalidad de la vida política de México, es notoria.

¿Por qué es importante que se nombren estos consejeros?

De invcio existen 3 razones por las cuales se debe acelerar este proceso: la credibilidad necesaria para enfrentar la polarización, el funcionamiento interno de la máxima autoridad administrativa electoral y la claridad sobre las intenciones del partido en el poder con respecto a la democracia electoral mexicana.

La primera es importante puesto que un consejo incompleto puede ser ampliamente cuestionado en sus decisiones por parte de los fanáticos de todos los bandos. Se puede argumentar tanto la falta de sustento es sus decisiones como la “toma por asalto” de las decisiones por parte de un Consejo que no tiene representantes “legítimos”. Ambas ideas completamente descabelladas pero que han sido expresadas en redes sociales y entrevistas por tirios y troyanos.

Es cierto que los nuevos nombramientos no garantizan que estos cuestionamientos desaparezcan, pero al menos reducen su probabilidad de ocurrir.

La segunda razón se refiere a la carga de trabajo y reparto de responsabilidades interna del INE. Cualquiera que haya seguido de cerca o haya participado en la organización de procesos electorales sabrá que, en el mejor de los casos, la carga de trabajo es brutal. Sin cuatro consejeros los asientos en comisiones, el numero de reuniones, la cantidad de asuntos y el trabajo con las entidades federativas se multiplica, haciéndolo muy difícil de lograr a pesar de la experiencia y entrega de todos los miembros de esta institución, desde el Consejo General hacia abajo.

Y si le suma el brutal recorte presupuestal que ha sufrido, la necesidad de personas capacitadas y con experiencia no hace más que aumentar.

El ultimo punto, las intenciones del actual partido mayoritario, es quizá el de mayor trascendencia. Sólo podremos saber a que le apuesta MORENA, el presidente y la “nueva” clase política en el poder hasta que sepamos quiénes ocuparán esos 4 asientos en la herradura del INE.

En buen español, si el legislativo no afronta con rapidez este tema y asegura un Consejo general completo y a la altura de los tiempos, no solo actuará de forma irresponsable, sino que abonará a que la gobernabilidad nacional sea cada vez menos y en favor del conflicto a dejar factores esenciales en el suspenso y la incertidumbre.

@HigueraB

#InterpretePolitico

 

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