No me parece necesario reafirmar la inmadurez de nuestra democracia. La infancia nos duró casi todo el siglo XX y solo hasta finales de de esos años comenzamos a ver los primeros logros tangibles de las voluntades individuales representadas en el voto.

Y si bien estamos avanzando, en el ejercicio político en este país y muy en especial en el ejercicio electoral nos seguimos comportando como una sociedad pre-adolescente.

Encuestas:

Sin querer ser muy exhaustivos, solo basta remarcar la tendencia generalizada de ver la contienda como una suerte de reality-show, algo parecido a la televisión abierta de domingo por la noche.

Según pasan los meses, las mayores discusiones se enfocan en las tendencias de las encuestas, que si tal candidato va a arriba, que si el otro está bajando, etc. Lo mismo que se platica de Big Brother.

Por supuesto que las encuestas por si mismas no tiene nada de malo, al contrario, la información de las encuestas es también un garante para la democracia y en la actualidad son un “seguro contra accidentes” del “sistema” que nos protegen de los “Barlett’s”. Es muy importante que se den a conocer diferentes trabajos y que todos estemos al pendiente, pero esto da paso al siguiente punto.

Candidatos:

Como buena pre-adolescente, la sociedad se queda pasmada ante la imagen personal del ídolo del momento. En realidad nuestra búsqueda de la figura romántica del Zapata XXI sigue en el inconciente colectivo.

Pendones, videos y “powerpoints” van y vienen presentando a unos candidatos o denostando a otros mientras agarramos de piñata al C. Presidente por su presunta responsabilidad total de los fracasos y retrasos del país completo.

En fin, que para la sociedad las elecciones son una oportunidad para empezar de nuevo, para ver si ahora si le atinamos al melate y el candidato “nos sale bueno”. En este sentido sí que estamos en el hoyo… pero no es casualidad.

Como buenos adolescentes:

1.- Culpamos a Papá Gobierno de nuestra infelicidad.
2.- Estamos seguros que todos están mal menos nosotros.
3.- Le creemos a quien queremos creerle independientemente de lo razonable de su propuesta.
4.- En ocasiones confundimos entre lo fantástico y lo posible.
5.- En realidad no sabemos discutir y terminamos por descalificar en lo personal al oponente.

Ideologías:

Y como escribía, esto no es casualidad. Durante años nos hemos convencido que las ideologías son solo un pretexto para descalificar a los demás y nadie debería de hablar en relación a las “izquierdas y derechas”, “moral o amoral”, “gobierno fuerte o gobierno débil”. En nuestra infancia social esto no era muy necesario, al final siempre decidía nuestro Papá Gobierno y como parte del pseudo-sistema dialético nos servía para las descalificaciones finales.

Pero ya estamos a tiempo, debemos de dar un paso más. Tenemos la oportunidad de librarnos de las personalidades y comenzar a votar por ideas.

Los candidatos son humanos y ni UNO solo representa por sí mismo la solución al país y ni UNO solo durará más de 6 años como presidente. Las ideas si y por eso también son un garante para la democracia.

Las ideas dan origen a la Institucionalidad que está por encima del comportamiento personal de unos cuantos. Discutamos y contrastemos nuestras ideas, aprendamos de los demás, encontremos coincidencias y hagámonos RESPONSABLES de nuestro propio futuro y cuando digo futuro no me refiero al próximo sexenio sino a los siguientes 30 o 60 o 100 años.

Pensemos en conceptos, en valores, en las oportunidades y en la justicia que queremos tener en nuestro país. En realidad somos capaces de hacerlo bien, de modelar a nuestra patria, poner en práctica lo mejor de nosotros y hacer de México una propuesta de sociedad para el Mundo.

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Preguntas:
1.- ¿En realidad no estamos tan mal?
2.- ¿Pensar en ideologías solo nos llevará al conflicto y la polarización?
3.- ¿Discutir sobre el candidato es la base y luego discutimos ideas?
4.- ¿Es mejor votar por candidatos que votar por partidos?
5.- ¿México puede proponer un modelo de sociedad a los demás países del Mundo: Europa, Medio Oriente, Centroamérica, etc?